Pero a estos sencillos privilegios que hoy disfrutan quienes optan por la vida en un Country o barrio cerrado hay que sumarles un plus, que viene dado por una doble necesidad: la de los desarrollistas, de ofrecer más y más servicios para poder inclinar la balanza del cliente en su favor a la hora de elegir dónde invertir; y la del propietario, que al optar por este tipo de urbanizaciones debe y quiere " en muchos casos " circunscribir su vida social y privada a ámbitos alejados de la ciudad, donde sólo lo convocan sus obligaciones laborales. De hecho, muchas urbanizaciones cuentan con escuelas, instalaciones deportivas, recreativas y hasta comerciales.
Es así que a la ya habitual oferta de una vida segura, lejos del smog y la polución sonora, se agrega la tentadora batería de servicios de spa y belleza sin salir de casa. Entre ellos se cuentan masajes relajantes, baño finlandés o sauna, ducha escocesa, gimnasio equipado con máquinas, tratamientos corporales antiestrés, pileta cubierta climatizada, jacuzzi, tratamientos anti-age y manicura.
Pero la realidad es que a la hora de decidirse por un estilo de vida que mucho se parece a una vacación, los inversores también sopesan cuánto afecta su economía el hecho de contar con esta batería de placeres.
Si bien algunos countries incluyen estos servicios en las expensas mensuales (las cuales pueden "en estos casos" oscilar en los 900 pesos), también se presenta la alternativa de cobrar un importe mínimo por grupo familiar para el uso de algunas de las instalaciones que generan costos adicionales de luz y gas (como la pileta climatizada o el sauna, previa reserva de turnos) y un plus por cada uno de los servicios que se encuentran fuera de este canon. |
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