Cuando se arriba a cierta edad, y los hijos abandonan el hogar para formar sus propias familias, es común la tendencia a reducir espacios y en nombre del confort y la seguridad, las torres de departamentos suelen ser las más elegidas. Contrariamente, cuando se agranda la familia y los niños tienen la necesidad de jugar, invitar amistades y descargar energía, es la casa –en lo posible con patio - el ideal de vivienda.
Pero existe una franja etaria que no encaja en ninguna de estas tipologías, cuyas necesidades son tan diferentes que han creado el mercado necesario para impulsar el desarrollo de una propuesta arquitectónica, que tiene características propias: el dúplex.
En el dúplex se combinan las propiedades de un departamento tipo casa, con los de un edificio en propiedad horizontal. Sus dimensiones van desde los 70 a los 200 metros y en muchos casos cuentan con los amenities de una torre de alta gama.
La diferencia radica en que por sus superficies de dimensiones intermedias y por conformar bloques de viviendas con poca cantidad de unidades y plantas, las expensas son escasas o nulas (en el caso de que no existan amenities, ascensores ni espacios comunes), y la vida es mucho más familiar y contenida, brindando sensación de seguridad a sus habitantes.
También los consorcios son más pequeños, facilitando la tarea de acordar las normas de convivencia y el tratamiento de excepciones.
Actualmente el mercado de los dúplex lo conforman especialmente jóvenes de entre 25 y 35 años de edad, profesionales y pequeñas familias de clase media que no pueden llegar a adquirir una casa, pero necesitan ciertas comodidades que no encuentran en un departamento. Las zonas donde se construye este tipo de emprendimientos también son una ventaja para la vida familiar: barrios residenciales donde la normativa municipal no permite la construcción de edificios. |
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