Una casa con contacto directo con la naturaleza. Una oficina con las comodidades suficientes como para que un cliente se sienta a gusto, como en su casa. Un desarrollo inmobiliario capaz de ponerse a todo con la demanda del momento, con diseños modernos en zonas caracterizadas por las construcciones clásicas. Entre todas esas ofertas prevalece el valor más preciado del cliente de hoy: la seguridad. Y en esta tendencia prevalecen dos conceptos, según dijo a LA GACETA Guillermo Cotella, experto en Desarrollo Inmobiliario:
• La seguridad para el capital personal. "A medida que van pasando los años, los inmuebles se van revaluando el dólares y, en cierta medida, también le gana la carrera al dólar", indica el especialista. La tasa de retorno de la inversión dependerá del plazo de ejecución de la obra. "Pero, generalmente, puede andar en torno del 20%", acota. Los valores pueden resultar atractivos si es que se participa de los proyectos de preventa.
• La percepción de seguridad para el entorno familiar. El principal atractivo de los country o de los barrios privados es el factor seguridad. "Quien invierte en una propiedad de estas característica está buscando recrear esas condiciones que hoy no las encuentra: que sus hijos puedan jugar tranquilos, dejar el auto en la puerta o despegarse de las tradicionales rejas que, en muchos casos, le hacen perder vista a la vivienda", dice Cotella.
En este último aspecto, el especialista sostiene que no hay que estigmatizar a los country. "Hay para todos los gustos, y no necesariamente hay que hablar de una inversión de alta gama", acota. El costo, además del aspecto seguridad, dependerá de los servicios adicionales que puedan llegar a prestarse (actividades deportivas y sociales, canchas de golf, gimnasios, etc.), del tamaño y de la ubicación del emprendimiento. Aún más, en los últimos tiempos, las casas de barrios cerrados han cambiado su modelo de construcción hacia toques de arquitectura francesa y más conectado con la naturaleza, con paños vidriados. "La diferencia sustancial entre un country y una vivienda céntrica, es ese entorno abierto al paisaje", puntualiza. Según Cotella, llave en mano, el valor de construcción del metro cuadrado puede rondar los $ 2.800.
Los protagonistas
El auge que ha experimentado, en los últimos años, la actividad agrícola ha llevado a que los productores (sojeros, azucareros, citricultores, etc.) sean los principales motores del mercado inmobiliario. A esta franja de inversores se suman también los profesionales.
Yerba Buena, por caso, es una de las áreas donde se está expandiendo el desarrollo inmobiliario. En ese sentido, Cotella saluda la decisión de las autoridades de permitir la construcción de departamentos dentro del municipio. "Puede tener sus pro y sus contras, pero es de destacar que en construcciones no muy elevadas, tal vez se tape un poco la vista, pero se gana mucho en espacios verdes", dice. A su entender, los emprendimientos que actualmente están en marcha, en particular en la zona de la avenida Perón, no deben ser considerados agresivos hacia el entorno.
Y se trata de edificios de uso múltiple, tanto para la instalación de oficinas, como para la vivienda de matrimonios jóvenes o de adultos mayores que buscan un espacio más reducido para vivir y que les garantice seguridad.
En ese mismo municipio también hay una ola expansiva de emprendimientos comerciales en el entorno de la avenida Aconquija. "Por el crecimiento que ha tenido Yerba Buena, muchos negocios creen que la zona es propicia para el desarrollo inmobiliario, instalando oficinas comerciales o sucursales para que la población que reside en ese lugar no tenga que trasladarse hacia el centro para encontrar lo que busca", considera Cotella.
Según el experto, la tendencia a aumentar el desarrollo inmobiliario es irreversible: quien hoy tiene un capital quiere seguir resguardándolo en ladrillos.
Cuando se busca generar renta
Casi el 50% de los inversores inmobiliarios son productores que tuvieron buenas ganancias durante estos años y que está buscando generar rentas con su mayor participación en el mercado tucumano. Y, por esa razón, apuestan más hacia edificios modernos que ofrecen oficinas comerciales o de uso múltiple dentro del centro de la ciudad.
Fuente: La Gaceta |
|