La prohibición para la construcción de nuevos barrios cerrados en Rosario, que se efectivizó luego de que el Concejo aprobara ayer el proyecto de la agrupación Giros, abre el debate sobre lo que pueda pasar con el mercado en la ciudad y en las localidades vecinas.
El objetivo de los impulsores del cerrojo fue frenar el avance de loteos privados en la zona noroeste de la ciudad, y con la medida -que se dijo denunciaba a un grupo empresario que tiene la mayoría de este tipo de urbanizaciones- entra en análisis si no le vino como anillo al dedo para poder cotizar más altos los terrenos de los countries ya consolidados.
Según el empresario Juan Carlos Rossetti, desarrollador de Kentucky y Funes Hill, la demanda y la oferta se van a mantener estable. “El mercado va a seguir como está hoy, muy tranquilo, porque la demanda va absorbiendo la oferta lentamente. No hay boom de ventas”, indicó, y argumentó que la nueva ordenanza que prohíbe los barrios cerrados y los clubes de campo no provocará un impacto sobre el mercado, porque “no hay nada en carpeta que tenga que aprobarse” para Rosario.
En sintonía con Rossetti, Hernán Virasoro, responsable del área desarrolladora de MOR, consideró que la normativa “no va a modificar mucho” al mercado, “porque de alguna manera ya se había corrido la tendencia hacia otras localidades”. “Los barrios cerrados perdieron un poco de protagonismo, producto del surgimiento de barrios abiertos a menor costo, que en algunos casos confunden un poquito la demanda”, evaluó Virasoro.
En relación a si la nueva ordenanza le sirve en bandeja a los desarrolladores inmobiliarios que levantan barrios cerrados en las localidades vecinas a Rosario, Virasoro señaló esto tampoco modificará mucho las cosas. “Hay falta de terrenos disponibles en Rosario para este tipo de emprendimientos”, sostuvo, y afirmó que no habrá cambios en los precios de los lotes en localidades como Funes y Roldán. “No sé si indiferente es la ordenanza que se aprobó, pero sí está claro que no va a provocar modificaciones considerables”,
Este último argumento se condice con el planteo de la secretaria de Planeamiento, Mirta Levín, que desde que se abrió el debate aseguró que el mercado de barrios cerrados ya no mira a Rosario.
Con todo, la medida llega tarde porque el nivel de desarrollo de los barrios cerrados dentro del ejido urbano local estaba prácticamente completo, y la vocación de la Municipalidad no era dejar que se habiliten nuevos con las pocas tierras urbanizables que quedan. Hay que recordar que los countries representan apenas el 1.7% de la superficie urbanizada de Rosario y en la actualidad se construyen más edificios de alta gama que barrios cerrados.
FUENTE: Punto Biz |
|